Aezkoa busca su equilibrio vital, en su economía,
en su ser, entre antes y después, entre tradición
y cambio. Apenas un millar de personas conforman la semilla de una
tierra que quiere mirar al mañana con esperanza.
La
vida tradicional, agrícola y ganadera,
y los nuevos bríos de un turismo
pujante e integrado en el medio.
Dos realidades diferentes que se
complementan en simbiosis.