Ermitas

Ermitas del valle de AezkoaLas ermitas son quizás de lo poco del patrimonio rural que nos queda en buen estado. Pero las ermitas son un patrimonio completo, no sólo unos edificios diseminados. Su origen mágico o divino, su mantenimiento en buen estado; sus cuidados caminos, atesorando tradiciones, historias y arte; sus procesiones y romerías; su ubicación en magníficos miradores…

Ermita San Joaquín

En Aribe, dedicada a San Joaquín, patrono del Valle, se iba en romería hasta hace unos 40 años. Destruida en 1794 por la guerra, se rehace y bendice de nuevo en 1797. En 1816 la Junta del Valle decide reconstruirla y hacerla más grande.

Existen datos hasta la segunda mitad del siglo XIX de la existencia del ermitaño. El edificio es sencillo, con la tipología de la zona; tiene adosada la vivienda del ermitaño. Hoy se quiere restaurar el edificio para darle uso.

Ermita San Esteban

En Orbaizeta, dedicada a San Esteban, se encuentra en un monte a donde se va en romería el 3 de agosto. Estaba en ruinas desde la invasión francesa en 1794, cuando la incendiaron por ser cuartel de los aezcoanos, y se reconstruyó a mediados del XX. Desde el pueblo es un bello paseo de dos horas de mediana ascensión.

Ruinas

En Abaurregaina, la ermita de San Miguel de estilo gótico, está actualmente en ruinas. Era un hermoso edificio de piedra con contrafuertes, con cuatro contrafuertes, y espaciosa bóveda de cinco arcos. Quedan los huecos de la puerta, que era en forma de arco, y una ventana asaetada, al sur. Al oeste, una espadaña sin campana, y dos pequeñas ventanas, una de ellas asaetada. Llegó a tener ermitaño, al menos hasta el siglo XVIII, y en las guerras de los siglos XIX y XX se utilizó de caballerizas y cuartel.

En Garaioa, quedan las ruinas de S. Gregorio y S. Marcos.

En Garralda, Sanlorenzoaldea y Sanmiguelaldea, lugares donde antes habría sendas ermitas.

En Abaurrepea, se documenta la existencia de la ermita de Santa Engracia- Santa Engrazi, de la que sólo queda el topónimo, Santaengrazialdea, a un km camino de Garaioa. Cuenta la leyenda que una monjas vivían en la ermita para cuidarla, pero fueron expulsadas por las eilalamiak o sirenas montañesas.

En Aria la documentación y toponimia, Santiagoaldea o Jaundone Jakue y Sanfranziskoaldea, nos hablan de la existencia de dos ermitas, que perduraron al menos hasta el siglo XIX.